Cierre de mes: Enero
Realmente no sé en qué momento pasó el mes... Siento que nos metieron 31 días de lleno, sin preguntar, como si en un parpadeo ya estuviéramos despidiendo el comienzo de año para dar paso al siguiente capítulo. Y sé que no debo ser la única con esta sensación de que todo pasó en un abrir y cerrar de ojos. Porque aunque el calendario avanzó rápido, algo adentro se movió más lento… y aun así, no somos ni estamos igual que como inició este 2026. En mi caso, enero no trajo respuestas. Pero sí trajo un lugar nuevo donde simplemente ser yo . Un espacio para escribir, para ordenar pensamientos sueltos, para compartir fragmentos de mi mundo interno con otros que, sin conocerme, decidieron quedarse a leer. También me regaló un verano que no fue el que tenía en mente. Uno pesado, caluroso, agotador por momentos… pero que aun así tuvo instantes que hoy atesoro. Porque no todo lo valioso llega envuelto en lo que esperamos. ¿El momento que más guardo? La llegada de Haru a mi vida. Y, casi en parale...